Este es el testimonio de Conchi de ASPACECIRE que, junto a Mar de ASPACE Comunidad Valenciana, participó en la Jornada sobre Asistencia Personal el pasado día 16 de diciembre.
En el evento también se presentaron buenas prácticas y se debatió sobre las barreras que encuentran las personas con parálisis cerebral para contar con el apoyo de esta figura.
Confederación ASPACE organizó el 16 de diciembre la Jornada sobre Asistencia Personal “Derecho, realidad y futuro para la vida independiente”. En el evento participaron profesionales de entidades ASPACE pertenecientes al grupo de asistencia personal de la Red de Ciudadanía Activa, quienes han trabajado durante dos años en el diseño y gestión de un servicio de asistencia personal para las entidades ASPACE.
El vicepresidente de Confederación ASPACE, Francisco Ratia, fue el encargado de dar la bienvenida a las personas participantes y explicó que esta jornada supone "un paso más en la construcción de un modelo que responda a lo que las personas con grandes necesidades de apoyo vienen reclamando desde hace años: decidir cómo vivir, con quién vivir, y qué hacer con su tiempo".
Conchi y Mar, mujeres con parálisis cerebral usuarias de ASPACECIRE y ASPACE Comunidad Valenciana, dieron su testimonio al inicio de la jornada sobre el impacto real de la asistencia personal en sus vidas.
En este sentido, Conchi contó cómo cambiaría su vida si tuviera asistencia personal: "vivo en una residencia, pero mi vida no termina en lo que hago en el centro, la asistencia personal me permite, disfrutar, salir ,hacer lo que quiero “. "Mi vida cambiaría cien por cien. Podría hacer todo lo que yo quisiera y cosas nuevas que nunca he tenido la oportunidad de hacer, por ejemplo, podría ir a la escuela de adultos o hacer la ESO".
Mar por su parte contó su experiencia en un pilotaje de asistencia personal realizado por ASPACE Comunidad Valenciana: “me permitió ganar en autonomía y capacidad de autogestión, reivindicar mi proyecto de vida. Me dio más independencia y seguridad, además de más ganas de vivir”.
A continuación el grupo de trabajo presentó las limitaciones de la normativa estatal actual y debatió sobre las importantes diferencias entre normativas territoriales y las barreras administrativas que dificultan el acceso a esta figura. Asimismo, hicieron hincapié en el nivel de desconocimiento entre la ciudadanía, que normalmente es confundida con la ayuda a domicilio.
Finalmente tuvo lugar la presentación de las buenas prácticas profesionales creadas durante los dos años de trabajo del grupo; entre ellas una infografía explicativa, un excel con la normativa para la creación del servicio, un formulario de recogida de necesidades reales de las personas con parálisis cerebral en cuanto a la asistencia personal, una campaña de sensibilización, un análisis comparativo entre territorios y el borrador de una propuesta de modelo de gestión del servicio.
La jornada concluyó con un espacio de preguntas, en el que las personas asistentes resolvieron sus dudas y compartieron reflexiones sobre cómo avanzar hacia un modelo real de vida independiente. Del debate, surgieron numerosas reivindicaciones como por ejemplo que "tener grandes necesidades de apoyo no significa tener que renunciar a los derechos porque la asistencia personal es un derecho para todas las personas".













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