El pasado 17 de diciembre el Pleno del Congreso aprobó la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia. La eutanasia se convierte así en un derecho individual entendido como la actuación que produce la muerte de una persona de forma directa e intencionada mediante una relación causa-efecto única e inmediata, a petición informada, expresa y reiterada en el tiempo por dicha persona, y que se lleva a cabo en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad o padecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios.












