Alejandro vive en Madrid, tiene 25 años, parálisis cerebral y discapacidad auditiva. Se define como una persona muy luchadora que se esfuerza por conseguir lo que quiere. Trabaja como administrativo en una multinacional y en ASPACE Madrid, en el proyecto “Urbanitas” que trata sobre la accesibilidad de centros sociales e intercambiadores en la ciudad de Madrid.












